7 de agosto de 2011
¿Quién es el más bonito? O la más pendejita, mejor dicho. Sí. Porque resulta que después de tanto nadar he venido a morir en la orilla de mi propia playa privada.
Me explico.
Luego de hacer cientos de listas con datos específicos y características (no negociables) que debería tener ese gran ser humano especial que vendría a liberarme de mis miedos, a resolver mis mal de amores, a soportar mi intensidad y a amarme “just as I am”, me llegó un clon. Alguien que no se parece más a mí porque no nació dos meses (exactamente!!!) después.
Últimos comentarios